Nelson Rolihlahla Mandela, fue abogado, activista y político sudafricano, nació el 18 de julio de 1918 y murió a sus 95 años el 5 de diciembre de 2013.
Mandela presidio su país de 1.994 a 1.999, durante su presidencia inició un largo y profundo proceso de reconstrucción social en el país, a la vez que trataba de terminar con la guerra civil que afectaba su nación.
Para dar un poco de contexto, Sudáfrica a comienzos del siglo XX, ya era una colonia inglesa, pero no fue hasta después de la segunda guerra mundial, en el año 1948, que las cosas se pusieron realmente duras para la población negra en el país, ya que fue en ese momento que el gobierno comenzó a manejar el Apartheid, que era el sistema de la segregación racial en Sudáfrica y Namibia, este sistema consistía en la separación de distintos grupos raciales en la vida diaria, ya fuera en restaurantes, cines, baños, colegios o a la hora de adquirir o alquilar casas.
Los malos tratos que promulgaba el sistema Apartheid, fueron demasiados, los negros eran forzados a vivir en guetos, donde no había ni agua potable, ni electricidad y se les negaban derechos fundamentales como el voto o la educación. En cuanto al trabajo, eran sobreexplotados, haciendo que laboraran en condiciones infrahumanas a cambio de salarios mínimos, eran marginados por policías y entidades jurídicas, haciendo que el abuso de estas instituciones, estuvieran a la orden del día, todo esto además de la fuerte represión que se aplicaba a quien llegara a quejarse hasta 1.990, es decir, unos oscuros 42 años.
Mandela, quien desde joven se enfrentó a los ultrajes del gobierno británico, al llegar el Apartheid se volvió uno de sus más fieros detractores, encabezando diferentes movimiento y huelgas contra el nuevo sistema, esto le provocó muchos más problemas con la ley de los que ya tenía, haciendo que fuera encarcelado múltiples veces, pero en vez de que las continuas represiones debilitaran su espíritu, Mandela se hacía cada vez más importante e influyente en la política sudafricana. De 1962 a 1964 seria acusado de cargos como conspiración, sabotaje, incitación de huelgas etc. Los cargos sumados al hecho de que el gobierno, lo veía a él y a su partido político como una amenaza, que en cualquier momento empezarían una guerra de guerrillas, provocando que Mandela obtuviera su mayor condena, de casi 30 años. Mandela en lugar de ofuscarse, usó el juicio como una herramienta política para expandir sus ideas, llegando a realizar uno de sus mejores discursos, estando parado en el estrado defendiéndose a sí mismo, esta actitud no se detuvo en la cárcel, pues en el tiempo que estuvo, aunque obviamente más limitada, no detuvo su acción política y se volvió una personalidad icónica en todo el mundo.
Ya en 1990, Mandela sería liberado y junto al presidente Frederik de Clerk, comenzarían a terminar con el Apartheid, eliminando todo el marco legal que permitía su funcionamiento y haciendo una nueva constitución para el país, en 1993 estas dos personas fueron nombradas Premio Nobel de la Paz. El Apartheid seria finalmente abolido completamente en 1994 cuando se realizaron las primeras elecciones presidenciales en las que la población negra pudo votar, estas elecciones serían ganadas por nadie más que Nelson Mandela, quien sería el primer presidente negro de Sudáfrica. Mandela, se enfrentó entonces al temor de la población blanca, a la vez que a los intentos de distintos grupos armados para comenzar una guerra racial en el país, aquí viene uno de los mayores aciertos de Mandela, pues en vez de dejarse llevar por sentimientos como la venganza o la ira, Mandela opto por el perdón, para poder darle un verdadero fin a la violencia, y fue entonces cuando decidió que lo mejor era la reconciliación, durante la cual ambos bandos expondrían sus culpas para esclarecerlo todo y finalmente dejar el pasado atrás.
Para esto, se creó la Comisión para la verdad y la reconciliación, la cual se encargó de esclarecer toda clase de crímenes cometidos durante el periodo del Apartheid, permitiendo que todas las víctimas, pudieran relatar su testimonio sobre lo ocurrido, esto no solo tuvo un gran efecto a nivel nacional, permitiendo la creación de una identidad sudafricana comunitaria, sino que también se volvió una forma de tratar las consecuencias de conflictos y dictaduras a lo largo del mundo, donde de una forma u otra se vieron afectados los derechos humanos.
Ya a este punto se puede ver donde radicó la grandeza de Nelson Mandela, quien es también llamado Madiba o incluso el Padre de la Nación sudafricana, fue un hombre de valores y principios fuertes como rocas, los cuales respaldados por una gran determinación, junto con uno de los corazones más grandes que ha visto el mundo, hicieron de ese abogado revoltoso uno de los hombres que la humanidad nunca debería permitirse olvidar, su sacrificio y enseñanzas serán ejemplos para millones de personas.