El acto de regalar se puede definir como cualquier demostración de amor o afecto dirigido a otro.
Los regalos pueden ser entregados por diversos motivos: un cumpleaños, día de las madres, San Valentín, etc. Sin embargo, la tradición nos ha enseñado que la época navideña, la cual se da por finalizada, para nosotros los católicos con la de llegada de los reyes magos, el seis de enero se convierte es una excusa perfecta para dar o recibir obsequios.
La sociedad de consumo nos invita a adquirir bienes materiales en exceso durante esta época y nos hemos convertido en unos seres aturdidos por una publicidad sin fin, olvidando el verdadero sentido de las celebraciones familiares, que son sinónimo de unión y fraternidad. Ahora bien, preguntémonos ¿deseamos recibir regalos materiales, o, preferimos aquellos detalles que implican verdadera dedicación y amor?
Muchos elegirán la primera opción, si bien, dar regalos materiales también es un gesto de cariño, regalar detalles o actividades es algo mucho más enriquecedor. No sólo nos ayuda a combatir la cultura de consumo, que muchas veces nos termina por consumir a nosotros, sino que nos deja el corazón lleno de lindos recuerdos para siempre.[1]
La invitación es para que reflexionemos por un
momento y recordemos la importancia de recibir y sobretodo, entregar detalles
espirituales que llenan el corazón como el perdón, la gratitud, la caridad y el
amor al prójimo.
[1] http://elvasomediolleno.guru/inspiracion/los-mejores-regalos-en-la-vida-son-los-detalles-no-las-cosas/